Nuestro último día se dedicó a aprender y a crear recuerdos. Visitamos el Museo de Chinos en el Extranjero, donde profundizamos en las raíces y la trayectoria de las comunidades chinas en el extranjero.
Antes de volver a casa, hicimos una parada en un famoso lugar de rodaje de populares dramas chinos: un lugar perfecto para sacar fotografías y terminar nuestra aventura.
Regresamos a Shenzhen llenos de inspiración, risas y momentos inolvidables compartidos en equipo.